En las últimas semanas he trabajado en la confección de protocolos de bioseguridad para propiedades horizontales, mientras nos enfrentamos a la pronta y gradual reapertura de las áreas sociales y a la famosa y muy esperada nueva normalidad.

En atención a lo previamente expuesto y en busca del mejor mecanismo y control que pueda disponer cada propiedad horizontal, sostuve reuniones con administradores y comités, para definir las disposiciones de prevención del contagio del Coronavirus COVID-19, no sólo en las áreas sociales (como es la recomendación de las autoridades sanitarias), sino también, en las áreas comunes de las propiedades horizontales.

Durante el proceso, me llamó poderosamente la atención, la buena fe e intención por parte de los administradores y comités en establecer disposiciones y medidas de higiene y prevención del contagio del Coronavirus COVID-19, en las áreas comunes de las propiedades horizontales, donde hoy la mayoría del sector enfrenta grandes retos, los cuales se evidencian con dos realidades:

1. El limitado recurso humano, para poder ejecutar los protocolos tal y como como se debe.

2. Los escasos recursos económicos con que cuenta la propiedad horizontal, para la compra de los equipos y suministros.

Es por lo antes señalado que – durante este proceso de elaboración de protocolos de bioseguridad – nos ha tocado recomendar a las propiedades horizontales, enfocar sus mejores esfuerzos, en campañas de capacitación y docencia a todos sus residentes, visitas y colaboradores, ya que difícilmente, una propiedad horizontal podrá cumplir cabalmente con las disposiciones necesarias para reducir las posibilidades de contagio en las áreas comunes, sin el apoyo y compromiso de todas las partes involucradas.

Recordemos que somos nosotros los responsables de nuestra salud, por lo tanto, debemos ser los principales actores en la prevención.

Solo me queda recordarles a los propietarios, residentes, visitas, colaboradores y proveedores que: las propiedades horizontales, están cumpliendo con las disposiciones y medidas básicas, para salvaguardar la vida de todos. Sin embargo el compromiso es de todos (en beneficio propio y de nuestras familias), cumplir con las recomendaciones, a saber:

1. Uso de mascarilla en las áreas comunes del P.H. (lobby, elevadores, estacionamientos, áreas sociales y demás);

2. Lavado frecuente de manos (con jabón o gel alcoholado), al manipular áreas de alto riesgo como maniguetas o botoneras;

3. Distanciamiento social, en todo momento (tanto en nuestra interacción con el personal de limpieza y seguridad, como con cualquier otra persona, en los elevadores o áreas sociales);

4. Limpiar adecuadamente las áreas y mobiliarios (antes y después de utilizarlos)

5. Quedarse ese en casa, si no es necesario salir, sabemos que todos queremos cambiar de ambiente, pero las áreas sociales pueden ser un foco de contagio, si el resto de los residentes no las utiliza responsablemente.

Quedo atento a tus comentarios sobre este tema y a otros temas que consideres de interés para próximos artículos.

Este artículo es parte de nuestra serie de publicaciones de invitados. En esta ocasión es un aporte de Mario Vargas, www.phconsultingls.com