Los propietarios y residentes de mayor edad son quienes participan más en los eventos, acontecimientos y reuniones que ocurren en la copropiedad. En parte, se debe a que su compromiso es mayor debido al tiempo que llevan viviendo en el edificio o conjunto, lo que les facilita conocer de forma más detallada al personal de seguridad, aseo y del área contable y administrativa. Esto les permite conocer con mayor detalle cuáles han sido las mejoras realizadas en la copropiedad y que es lo que falta mejorar.  

Si bien, la tecnología está cambiando la forma de administrar y comunicarse en la propiedad horizontal. Lo cual se evidencia en que los procesos y trámites ahora son más digitales y menos manuales. Es aquí, donde he escuchado en varias ocasiones la siguiente pregunta, ¿Se está incorporando a los adultos mayores a estos nuevos avances?

En algunos casos o en algunas copropiedades consideran que la tecnología y las plataformas digitales no son herramientas fáciles de utilizar para los propietarios y residentes de mayor edad, por eso, optan por continuar con procesos manuales y menos automatizados. Y es que en muchos casos esta afirmación es cierta, ya que se implementan herramientas digitales complejas o con una usabilidad poco frecuente. Lo que genera poca relevancia para los propietarios más adultos, al igual que para los más jóvenes.

¿Cómo hacer para incorporar la tecnología en las copropiedades y que su uso sea sencillo para toda la comunidad?

Es importante tener en cuenta los siguientes dos puntos clave:

  1. Debe haber acompañamiento y asesoría del administrador y los miembros del consejo para propiciar espacios de aprendizaje sobre las nuevas herramientas tecnológicas.
  2. Optar por tecnología fácil, intuitiva y sencilla de utilizar.

Ambos puntos van acompañados, es necesario que la disposición para realizar nuevos mecanismos digitales de administración y comunicación vengan primeramente de los líderes de la copropiedad, ya que son ellos los que pueden determinar cuales son las necesidades de su comunidad y cómo pueden abrir espacios para incluir a todos los propietarios y residentes.

Por último, es fundamental investigar y buscar plataformas digitales que sean fáciles e intuitivas de utilizar, que cuenten con soporte técnico y de ser necesario que brinden espacios de enseñanza y aprendizaje.
La tecnología no excluye a las personas, al contrario, está diseñada para facilitar la vida de todos los que la utilizan. En la propiedad horizontal la incorporación de la tecnología debe estar acompañada de una buena actitud y del consejo de las personas mayores al igual que de la asesoría y acompañamiento de las personas más jóvenes. Es clave seleccionar plataformas que faciliten la vida cotidiana de todos los miembros, sin necesidad de categorizar y estigmatizar a las personas por su edad.