Responsabilidad y responsables en la elección de los líderes y representantes de la comunidad en Propiedad Horizontal

Con un enfoque pedagógico, este contenido intenta proponer iniciativas de formación y capacitación que permitan la construcción de conciencia objetiva y colectiva, que a su vez apunten no solo a la configuración de propuestas disruptivas y arriesgadas, sino alternativas, que eliminen el anquilosamiento del pensamiento, cuando este parte de una realidad dada, por lo que es necesario un rompimiento de parámetros y paradigmas que permitan encontrar sentido a la construcción de conocimiento en la transformación social de los territorios y las comunidades que se agrupan en una ESAL-PH.

  1. El primer responsable y la primera responsabilidad la tienen los propietarios cuando registran su voto para elegir los responsables de sus órganos de administración, dirección y control.
  2. La segunda responsabilidad es de los consejeros elegidos cuando deben encargarse previamente de estudiar, entrenarse y aprender todo lo que esté a su alcance sobre el régimen de propiedad horizontal.
  3. La tercera responsabilidad es de los consejeros electos, quienes deben  hacer una selección exigente del líder y representante legal que administre, gerencie y gestione la propiedad.
  4. La cuarta responsabilidad recae directamente en la asamblea general de propietarios cuando aprueba las especificaciones técnicas y de competencias (perfil) que se deben cumplir para desempeñar los cargos de administración, dirección, gestión y control de la propiedad. (administrador, consejeros, revisor).
  5. La quinta responsabilidad es tener identidad, sentido de pertenencia, compromiso, orgullo, dedicación y conocimiento, para enfrentar las complejidades de la propiedad horizontal y no caer en el riesgo de encontrar sorpresas que nos intimiden y nos hagan incumplir el compromiso y las promesas que ofrecimos durante la elección y nos induzca a una deserción anticipada o a un resultado con una pobre calificación de un ejercicio sin resultados y avances.

Para completar este ejercicio y no dejar por fuera ningún componente que impacte de forma importante la actuación, desempeño, gestión y ejecución de los órganos de administración, dirección y control y cada uno de sus miembros; es importante señalar el carácter de corresponsabilidad que le asiste a estos órganos y cada uno de sus integrantes, desde el momento en que aprueban las diferentes medidas, acciones y tareas que previamente han sido ordenados por la asamblea general de propietarios como máximo órgano decisor y se convierten en norma reglamentaria de la ESAL-PH. Desde este momento se asume una función de coadministración y responsabilidad compartida que debe influir en el resultado final que se obtenga en la ejecución de cada una de las decisiones colegiadas que se tomen.

Por esta razón es importante  que la evaluación, medición  y calificación del desempeño de estos órganos y sus miembros, incluya este componente (coadministración y corresponsabilidad) y no se descargue solamente en temas como el recaudo de cartera, el cobro de cuotas de mantenimiento, la seguridad, la vigilancia, y los servicios generales (en cabeza del representante legal); también se debe hacer especial énfasis en el plan de acción  o plan estratégico, las PQRS, la comunicación organizacional, la capacitación y formación, la transformación digital, reportes e informes presupuestales, las reformas y modificaciones al RPH, el cumplimiento normativo y demás documentación, reglamentaria y procedimental, etc., que representen un mayor impacto en el crecimiento y desarrollo de la ESAL-PH.

La actitud,  la reacción, la visión periférica, el dominio del entorno y el contexto del momento, la esencia y el valor del concepto participación y cultura ciudadana, la cultura colaborativa, la inteligencia colectiva y el trabajo propositivo y colaborativo y su práctica intensa, prioritaria y de sentido superior y máximo.

Por todo lo anterior seamos responsables con nosotros mismos y con  nuestros vecinos y homólogos propietarios y tengamos responsabilidad, conciencia y seriedad organizacional y empresarial a la hora de proponernos como administradores o consejeros de la propiedad a la que pertenecemos.

Artículo colaborativo redactado por: Cesar Augusto Mogollon Hernández.