Si algo nos ha enseñado este año es que no podemos dar todas las cosas por sentado. Realizar una planeación es esencial para ejecutar un buen plan de acción que se verá reflejado en resultados positivos dentro de la copropiedad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los imprevistos y los acontecimientos inesperados también repercuten o pueden redireccionar la forma de gestionar, administrar y comunicarse.

La comunicación entre el residente y el administrador ya presentaba un inminente cambio. Esto ya se reflejaba en la digitalización de la comunicación, por ejemplo; los residentes enviaban los soportes de pago por correo electrónico, ya realizaban llamadas telefónicas con el administrador, eran partícipes de grupos de whatsapp para estar informados sobre los acontecimientos de la copropiedad y contaban con plataformas para envío y solicitud de PQR’s.

Para los residentes que ya utilizaban las herramientas digitales resultaba mucho más fácil resolver sus inquietudes o enviar los soportes de sus obligaciones. Aunque ya existía una parte de los residentes que había incorporado la tecnología en los procesos de la propiedad horizontal, también había otra parte que prefería realizar los procesos de forma presencial o manual.

La aceleración y la incorporación de la tecnología dentro de la propiedad horizontal ha tenido un aumento exponencial en lo que va del año, siendo una de las mejores alternativas para evitar el contacto físico, continuar con las labores y actividades que no pueden detenerse y para facilitar la comunicación de los residentes.

Para los administradores, miembros del consejo y residentes ahora mantener contacto, realizar el pago de sus obligaciones y participar de la toma de decisiones, es mucho más fácil. Debido a que gran parte de estas acciones dejó de realizarse a través de tareas presenciales y ahora se realiza mediante tareas o eventos virtuales. Esto es posible gracias a la virtualidad y la conectividad. De esta forma, las copropiedades pueden reducir dinero, tiempo y esfuerzo en sus labores.

Hoy, la tecnología es una de las herramientas más esenciales para dar continuidad al plan de acción que ya se había trazado. Esto se evidencia en la toma decisiones, donde las asambleas ahora se realizan de forma virtual o donde los software administrativos proporcionan a toda la comunidad una manera más rápida y sencilla para mantener actualizado el presupuesto, los pagos y la comunicación. Esto, por dar solo un ejemplo de todos los avances que hoy están presentes.

Todos estos cambios han llegado como consecuencia de situaciones inesperadas, que dan como resultado una aceleración en la digitalización y en los avances tecnológicos. Para los residentes ahora es fundamental incorporar estas tecnologías en su día a día, de esta forma, pueden mantenerse informados de los acontecimientos de su comunidad, evitar el contacto físico y aportar al cuidado de todos. Estos cambios al final facilitan la comunicación, el desarrollo y la actualización de los procesos de la propiedad horizontal.

¿Consideras que estos cambios llegaron para quedarse? Déjame saber escribiendo en los comentarios.