La transformación que ha tenido el ámbito laboral en el último año hoy se refleja en nuevas formas de trabajar; las reuniones presenciales a primera hora del día, los comités, la revisión y firma de documentos en presencia del contador y la comunicación en la oficina del administrador pasaron de ser actividades presenciales a ser virtuales.

Prácticas que se realizaban de forma cotidiana y que al pasar los años continuaban siendo la opción preferida de muchos administradores, en poco tiempo cambiaron, para convertirse en actividades que ahora se realizan de forma digital. Esto ha obligado a los administradores y consejeros de propiedad horizontal a mejorar o a adquirir nuevas habilidades, las cuales son necesarias y desde ahora serán indispensables a la hora de administrar.

Antes de mencionar cuales son las habilidades que ahora son indispensables en el administrador de propiedad horizontal es importante conocer que es una habilidad.

“Una habilidad es la capacidad de una persona para hacer una actividad o trabajo correctamente y con facilidad”.

Una persona hábil es aquella que puede hacer una tarea en menos tiempo y que puede solucionar problemas de forma fácil y oportuna. ¿Importante para el administrador de una copropiedad? Claro que sí.

Como se menciona al principio de este artículo, las habilidades cambiaron de forma inesperada es por eso que quiero contarte cuales son esas habilidades que ahora son tan importantes en un administrador de PH.

  1. Aprendizaje constante, decisiones creativas y toma de decisiones: Un administrador de propiedad horizontal en el 2021 debe ser capaz de desaprender para aprender nuevas formas de comunicarse, administrar y tomar decisiones basadas en datos. Para lograr esto, es fundamental que pueda solucionar conflictos de forma creativa; que el cuidado de la copropiedad se logre por medio de campañas que llamen la atención de los residentes y que puedan generar conciencia a la hora de cuidarse, asistir a la asamblea y tomar decisiones.
  2. Son necesarias las habilidades blandas: Es importante que la persona encargada de gerenciar una copropiedad cuente con habilidades sociales y comunicativas, tales como; inteligencia emocional, empatía, carisma y que sea capaz de anticiparse al futuro.Esto permitirá que la comunicación y la convivencia al interior de la copropiedad se realice de forma organizada y generando satisfacción tanto en los residentes y consejeros.

3. Que cuente con habilidades tecnológicas: En entornos tan dinámicos y complejos como el de la propiedad horizontal, donde dicho sector compone el 75% de la distribución del área construida de Bogotá de acuerdo al Censo Inmobiliario 2019. Las plataformas digitales generan valor ofreciendo servicios que simplifican las relaciones, brindan soluciones para acercar a los residentes entre ellos y a estos con su administración, es decir que a pesar de ser “programas” dentro de sus funciones ayudan al desarrollo de las habilidades blandas, a través de herramientas que facilitan la comunicación, la toma de decisiones y la resolución de conflictos. Por tal motivo, es indispensable que el administrador de PH esté en constante aprendizaje tecnológico para mejorar los procesos de su copropiedad.

4. Habilidades gerenciales y administrativas: Un administrador debe ser un líder que pueda manejar de forma adecuada los recursos de la copropiedad. Es importante que conozca La Ley 675 de 2001, pueda realizar proyecciones financieras y que sepa como planear, organizar, dirigir y controlar de la mejor forma su copropiedad.

Además de esto en el 2021 es indispensable que la toma de decisiones se realice por medio de indicadores y basadas en resultados y datos. Así, la probabilidad de hacer un buen uso de los recursos será mayor..

La administración y la comunicación digital llegaron para quedarse, no solo como un mecanismo para evitar el contagio sino para facilitar la vida del administrador y de las personas que componen una copropiedad.

Contar con habilidades sociales, tecnológicas y administrativas es algo necesario en el 2021. Un administrador que reúna todas estas habilidades generará valor a su copropiedad y podrá tomar decisiones acertadas que se verán reflejadas en la satisfacción y buena convivencia de su copropiedad.